Los cinco datos más importantes sobre la salud del hígado

  • Uno de cada 10 personas sufren de alguna enfermedad hepática, biliar o de la vesícula
  • La enfermedad hepática y la cirrosis son la sexta causa de muerte de adultos entre 25 y 64 años
  • La hepatitis C crónica y la enfermedad del hígado alcohólico son las principales causas de cirrosis
  • La hepatitis C es la razón número uno para el trasplante de hígado
  • El hígado es el único órgano que puede regenerarse

Qué es la cirrosis

La cirrosis es la aparición de cicatrices en el hígado a consecuencia del daño hepático de largo plazo. La cirrosis puede conducir a insuficiencia hepática, en la que el hígado deja de funcionar. Sobra decir que el impacto de la insfuciencia hepática es fatal. La enfermedad suele tardar años en llegar a esta etapa y el tratamiento adecuado puede ayudar a desacelerar su avance.

La cirrosis es una enfermedad que se desarrolla cuando el tejido cicatricial, que es un tejido fibroso que se forma después de una lesión, reemplaza al tejido sano. El daño a las células sanas es considerable. Inclusive, puede resultar en la pérdida de estas células.

IctericiaEl daño al hígado es un tema delicado, ya que es un órgano vital que desempeña funciones tan importantes como la producción y eliminación de sustancias, regulación de la glucosa y lípidos (grasas), entre otras cosas.

Con la ayuda de la vitamina K, el hígado produce proteínas que son importantes para la coagulación de la sangre. También, es uno de los órganos que descomponen las células sanguíneas viejas o dañadas. El hígado juega un papel central en los procesos metabólicos en el cuerpo. En el metabolismo de las grasas, las células del hígado descomponen las grasas y producen energía.

El tejido cicatricial propio de la cirrosis endurece el hígado, lo que eventualmente conduce a la falla del mismo. El tejido dañado también dificulta el paso de la sangre por la vena porta, vena que lleva nutrientes desde el tracto gastrointestinal hacia el hígado. Lo anterior hace que la sangre regrese al bazo y también lo dañe.

Causas de la cirrosis

    • Enfermedad hepática relacionada con el alcohol: el consumo de bebidas alcohólicas durante un largo periodo puede ocasionar un problema de hepatitis, por el incremento de  grasa e inflamación en el hígado. Cada persona procesa el alcohol de diferente manera, pero es recomendable que las mujeres solo tomen una bebida alcohólica al día y los hombres máximo 2.
    • Hepatitis viral: es probable que la hepatitis sea ocasionada por un virus. La hepatitis B y hepatitis C son las más comunes. Normalmente, las personas las contraen por compartir agujas, una transfusión de sangre o relaciones sexuales con un portador de la enfermedad. La hepatitis D también puede provocar cirrosis, pero para contraerla se necesita antes haber tenido hepatitis B.
    • Hepatitis autoinmune: en algunos casos sucede que el sistema inmunológico se trastorne y comience a atacar al hígado. Algunos doctores piensan que la causa de esto es la genética. Este tipo de hepatitis es más común en mujeres que en hombres.
    • Daño de los conductos biliares: los tubos biliares son los encargados de transportar la bilis del hígado al intestino delgado, pero cuando estos conductos sufren algún daño o se tapan, la bilis regresa al hígado. Esto puede ocasionar cirrosis.
    • Medicamentos: el consumo de algunos medicamentos por un periodo de tiempo largo podría ocasionar cirrosis.

Síntomas de la cirrosis

La cirrosis consta de dos etapas, cirrosis compensada y descompensada.

Síntomas de la cirrosis

En la cirrosis compensada no se presentan síntomas, debido a que el hígado aún tiene suficientes células saludables que permiten el funcionamiento del hígado y compensan los daños causados por el tejido cicatricial.

Sin embargo, la cirrosis descompensada sí presenta algunos síntomas, los cuales son:

  • Fatiga
  • Desaliento
  • Falta de apetito
  • Pérdida de peso
  • Náuseas
  • Dolor abdominal
  • Sangrado del esófago (varices sangrantes)
  • Acumulación de líquido en vientre, piernas o abdomen (edema)
  • Acumulación de toxinas en la sangre que ocasionan confusión (ascitis)
  • Color amarillento en ojos y piel (ictericia)
  • Cálculos biliares
  • Moretones y sangrado constante

Dolor abdominal
Se debe recibir un tratamiento adecuado y a tiempo para la causa de la cirrosis, ya que con el tiempo la situación empeorará. Esto ocasionará que las células saludables ya no puedan cubrir todas las funciones, además de que el hígado podría dejar de eliminar las sustancias tóxicas, como el amoniaco.

Diagnóstico de la cirrosis

La forma más acertada de diagnosticar la cirrosis es a través de una biopsia. Es muy importante conocer el historial del paciente, para poder determinar correctamente la causa de la enfermedad: ingesta de bebidas alcohólicas, consumo de drogas, historial hepático, etcétera.

La detección de uno o más de los síntomas mencionados amerita acudir con algún profesional de la salud de manera inmediata.

Pruebas y exámenes clínicos

Al asistir con un profesional de la salud, este revisará si el hígado o el bazo tienen un tamaño mayor al normal, tejido mamario excesivo, zona abdominal inflamada, palmas de las manos con un un color más rojo del normal, vasos sanguíneos marcados en la piel con forma de arañas, tamaño de los testículos disminuido o color amarillento de ojos o piel.

Algunos de los estudios médicos que se pueden llevar a cabo para precisar el diagnóstico son:

  • Conteo sanguíneo completo (biometría hemática)
  • Tiempo de protrombina (tiempos de coágulación)
  • Pruebas de la función hepática
  • Nivel de albúmina en la sangre (química sanguínea)
  • Tomografía del abdomen
  • Resonancia magnética del abdomen
  • Endoscopia
  • Ecografía del abdomen
  • Biopsia

Tratamiento de la cirrosis

No hay una cura definitiva para la cirrosis. Un tratamiento adecuado puede controlar la enfermedad, según el avance de la misma.

El tratamiento está pensado para prevenir el daño mayor del hígado, controlar los síntomas o complicaciones de esta enfermedad y prevenir o detectar cáncer hepático a tiempo.

Recomendaciones

La cirrosis evolucionará hasta convertirse en enfermedad hepática terminal, lo cual requerirá de un trasplante de hígado.

Procedimientos de Emergencia

Normalmente las complicaciones que conlleva esta enfermedad corresponden a los síntomas ya explicados anteriormente.

La mejor recomendación al presentar la sintomatología de la cirrosis es asistir inmediatamente al médico. Este lo valorará, ordenará los estudios y pruebas correspondientes, y comenzará lo antes posible con el tratamiento adecuado.

Prevención

Para la hepatitis autoinmune no existe la prevención como tal, ya que esta es causada por el propio sistema inmunológico. Para los demás casos las medidas de prevención son muy simples:

  • Consumir alcohol de manera moderada o no consumirlo
  • No utilizar drogas
  • Evitar el consumo de productos de tabaco
  • Nunca compartir jeringas
  • Tomar medidas preventivas contra la hepatitis B y C
  • No tener relaciones sexuales con una persona que tenga hepatitis
  • Llevar una dieta saludable baja en grasas
  • Evitar consumir medicamentos durante largos periodos de tiempo

Condiciones o Enfermedades Relacionadas

1.- Hepatitis B
2.- Hepatitis C
3.- Hepatitis D
4.- Hepatitis autoinmune
5.- Hepatitis viral
6.- Alcoholismo
7.- Consumo de drogas
8.- Enfermedad hepática grasa
9.- Ascitis
10.- Varices
11.- Ictericia
12.- Edema
13.- Cálculos biliares

Información de Interés

De acuerdo al Centro Nacional de Estadísticas de la Salud de los Estados Unidos en el año 2015 se registró el siguiente número de decesos por cirrosis en este país. Este se muestra en la siguiente tabla:

California
5,425 Número de decesos
Texas
3,844 Número de decesos
Florida
3,084 Número de decesos
Nueva York
1,571 Número de decesos
Ohio
1,506 Número de decesos
Pensilvania
1,438 Número de decesos
Illinois
1,289 Número de decesos
Michigan
1,287 Número de decesos
Carolina del Norte
1,254 Número de decesos
Arizona
1,149 Número de decesos

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Fuentes

Subodh K.. (14 de agosto de 2015). Cirrosis. 17 de agosto de 2017, de NIH Sitio web: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000255.htm

Melinda Ratini. (2017). What Is Cirrhosis?. 17 de agosto de 2017, de WebMD Sitio web: http://www.webmd.com/a-to-z-guides/cirrhosis-liver#1

Dennis Lee. (2016). Cirrhosis (liver). 17 de agosto de 2017, de MedicineNet Sitio web: http://www.medicinenet.com/cirrhosis/article.htm

CDC/National Center for Health Statistics. (2017). Chronic Liver Disease/Cirrhosis Mortality by State. 17 de agosto de 2017, de CDC Sitio web: https://www.cdc.gov/nchs/pressroom/sosmap/liver_disease_mortality/liver_disease.htm

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