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Qué es una dislocación de cadera

Una dislocación de cadera es una lesión traumática de la cadera que ocurre cuando el fémur, que es la cabeza del hueso del muslo es forzado a salir de la pelvis; la cavidad en el hueso de la cadera. Por lo general, se necesita una gran fuerza para dislocar la cadera. Esta lesión ocurre con mayor frecuencia por un accidente automovilístico, una caída de alto impacto, lesión en el lugar de trabajo o por algún deporte y, como resultado, otras lesiones como huesos rotos a menudo ocurren con la dislocación.

Una luxación de cadera puede provocar problemas debilitantes graves a largo plazo, especialmente si es grave o no se trata adecuadamente a las pocas horas de haber ocurrido. Si una persona experimenta un impacto contundente que resulta en un dolor de cadera grave o dolor en la ingle, la pierna o incluso la rodilla, debe ser examinado por un ortopedista para determinar si existe una dislocación de cadera.

Tipos de dislocación de cadera

  • Posteriores: ocurren cuando la cabeza femoral se mueve hacia atrás, la cadera será corta y girará internamente, lo que significa que el pie apuntará hacia adentro, a la línea media del cuerpo, Es una de las luxaciones más comunes y a menudo ocurren por accidentes automovilísticos y lesiones deportivas.
  • Anteriores: ocurren cuando el fémur se sale de su cavidad hacia adelante, la cadera se doblará solo un poco y la rodilla y el pie girarán hacia afuera y alejándose de la mitad del cuerpo. Este tipo de dislocación de cadera puede ocurrir en accidentes de esquí alpino.
  • Los pacientes que han tenido reemplazos de cadera también pueden dislocar su prótesis.
  • La displasia del desarrollo de la cadera: es un diseño anormal de la cadera al nacer, previamente denominado displasia congénita de cadera. La displasia del desarrollo puede provocar la dislocación de la cadera en bebés y niños.

Qué puede causar una dislocación de cadera

  • Las luxaciones de cadera son una lesión poco común en una cadera normal. Se necesita un impacto muy fuerte para dislocar una cadera, como un choque automovilístico.
  • En pacientes que han tenido reemplazos de cadera, una simple caída o un movimiento anormal pueden proporcionar suficiente energía para dislocar la prótesis de cadera.
  • Una caída desde una altura significativa (como una escalera) o un accidente industrial también pueden generar suficiente fuerza para dislocar la cadera.
  • Aunque es mucho menos común, las dislocaciones de cadera pueden resultar de una colisión mientras se practica un deporte, como fútbol o hockey.

Con las luxaciones de cadera, a menudo hay otras lesiones relacionadas, como fracturas en la pelvis y las piernas; lesiones de espalda, abdominales, rodillas y cabeza. Quizás la fractura más común ocurre cuando la cabeza del fémur golpea y se rompe la parte posterior de la cavidad de la cadera durante la lesión. Esto se denomina fractura-luxación acetabular de la pared posterior.

Qué puede provocar una dislocación de cadera

Cuáles son los signos y síntomas de una dislocación de cadera

Una luxación de cadera es muy dolorosa. Los pacientes no pueden mover las piernas y, si hay daño en los nervios, es posible que no sientan la zona del pie o del tobillo. Los signos y síntomas más comunes son:

  • Dolor
  • Deformidad
  • Espasmos musculares
  • Incapacidad para mover la cadera
  • No poder soportar peso o ser incapaz de pararse

Cuando se haga el examen físico, la cadera y la pierna estarán en una posición anormal y habrá una deformidad física.

Tratamiento de la dislocación de cadera

El tratamiento inicial de una cadera dislocada es intentar reubicarla, reemplazando la cabeza femoral en la cavidad de la cadera. Existen diferentes técnicas que se pueden usar para reubicar la cadera, sin embargo, todas implican tracción en la pierna para reemplazar la cabeza femoral nuevamente en el acetábulo. Estas son algunas:

Procedimientos de reducción

Debido al dolor y los espasmos musculares asociados con la lesión, el paciente a menudo requiere medicamentos para la sedación y relajación muscular para permitir la reubicación de la cadera. Posteriormente, el ortopedista manipulará los huesos para que vuelvan a su posición correcta. A esto se le llama reducción.

En algunos casos, la reducción debe realizarse en quirófano con anestesia. En casos raros, los tejidos blandos desgarrados o los pequeños fragmentos óseos impiden que el fémur vuelva a la cavidad. Cuando esto ocurre, se requiere cirugía para eliminar los tejidos sueltos y colocar correctamente los huesos.

Después de la reducción, el cirujano solicitará otra serie de radiografías y posiblemente una tomografía computarizada (TC) para asegurarse de que los huesos estén en la posición correcta.

Puede ser necesario un tratamiento quirúrgico en caso de haber fracturas asociadas con la luxación o si la cadera es inestable

Tratamiento no quirúrgico

Si la articulación de la cadera se reduce con éxito y no hay fractura asociada de la cabeza femoral o acetábulo, el tratamiento no quirúrgico puede ser apropiado. En este caso, es probable que no puedas poner peso en la pierna durante seis a diez semanas y, de igual forma, se recomendará que evites colocar la pierna lesionada en ciertas posiciones durante su recuperación.

 

Tratamiento quirúrgico

Puede ser necesario un tratamiento quirúrgico en caso de haber fracturas asociadas con la luxación o si la cadera es inestable incluso después de la reducción.

Los objetivos de la cirugía son restaurar la estabilidad de la articulación de la cadera y restaurar las superficies del cartílago a sus posiciones normales. Por lo general, esto requiere una gran incisión y la cirugía puede resultar en una gran pérdida de sangre. Los pacientes pueden requerir una transfusión de sangre durante o después de esta cirugía. A veces, los médicos realizan este procedimiento mediante cirugía artroscópica para evitar dichas complicaciones.

Después de la reducción de la cadera, se requerirá fisioterapia y rehabilitación para recuperar el rango de movimiento y recuperar la fuerza en los músculos alrededor de la cadera.

Las lesiones en la cadera pueden tener complicaciones

Complicaciones

Una luxación de cadera puede tener consecuencias a largo plazo, especialmente si hay fracturas asociadas, como:

Lesión del nervio ciático

Cuando el fémur se sale de la cavidad, especialmente en las dislocaciones posteriores, puede aplastar y estirar los nervios de la cadera. El nervio ciático, que se extiende desde la parte inferior de la espalda hasta la parte posterior de las piernas, es el nervio comúnmente más afectado. Incluso puede causar debilidad en la parte inferior de la pierna y afectar la capacidad para mover la rodilla, el tobillo y el pie con normalidad. Esta lesión ocurre en aproximadamente el 10% de los pacientes con luxación de cadera, de los cuales, la mayoría de estos experimentarán cierta recuperación nerviosa.

Osteonecrosis

Cuando el fémur sale de la cavidad, puede desgarrar los vasos sanguíneos. Al momento de que se pierde el suministro de sangre al hueso, el hueso puede morir, lo que resulta en osteonecrosis, también llamada necrosis avascular. Esta es una condición dolorosa que, en última instancia, puede provocar la destrucción de la articulación de la cadera y artritis.

La artritis es un factor que puede provocar una lesión en la cadera

Artritis

El cartílago protector que cubre el hueso también puede dañarse, lo que aumenta el riesgo de desarrollar artritis en la articulación. La artritis puede eventualmente llevar a la necesidad de otros procedimientos, como un reemplazo total de cadera.

Necrosis avascular de la cabeza femoral

La cabeza femoral obtiene su irrigación sanguínea de pequeñas arterias que corren a través de los ligamentos que ayudan a mantener estable la articulación de la cadera. Estas arterias se pueden estirar, dañar o desgarrar con una dislocación de cadera y la parte del hueso que irrigan puede morir (necrosis). Esto hace que la articulación de la cadera pierda gradualmente su rango de movimiento y potencialmente requiera un reemplazo de la articulación de la cadera. Por dicho motivo, se debe emplear la reducción de cadera dislocada lo antes posible. Por lo general, se recomienda una resonancia magnética de seguimiento de la cadera a las seis semanas para detectar esta complicación.

Luxación recurrente de la cadera

Es posible que las estructuras que mantienen estable la cadera no se curen adecuadamente y provoquen luxaciones repetidas.

La cadera necesita tiempo para que sane después de una dislocación, a veces de dos a tres meses. En caso de haber otro tipo de fracturas el tiempo de recuperación puede ser más largo. Es importante visitar al médico cuando sea necesario y para que corroboré el progreso de la dislocación. En ciertos casos, el médico puede recomendar limitar el movimiento de la cadera durante varias semanas para evitar que la cadera se disloque nuevamente. A menudo se recomienda fisioterapia durante la recuperación.

Al poco tiempo del tratamiento, los pacientes a menudo comienzan a caminar con muletas u otro tipo de apoyo, como andaderas, muletas o bastones, ya que los ayudan a recuperar su movilidad.

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Fuentes de consulta

Benjamin Wedro. (2019). Facts you should know about hip dislocations. 9 de noviembre de 2021, de MedicineNet Sitio web: https://www.medicinenet.com/dislocated_hip/article.htm

OrthoInfo. (2021). Hip Dislocation. 9 de noviembre de 2021, de AAOS Sitio web: https://orthoinfo.aaos.org/en/diseases–conditions/hip-dislocation

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