¿Qué es una hernia inguinal?

Imagen de una hernia inguinal

Hernia inguinal

Una hernia inguinal ocurre cuando los tejidos grasos o intestinales atraviesan un punto débil en la pared abdominal. Estos tejidos pasan a través del canal inguinal, que se ubica en la base del abdomen. Tanto hombres como mujeres tienen este canal.

En los hombres, los testículos generalmente descienden por el canal inguinal poco antes del nacimiento. En las mujeres, este canal es la ubicación del ligamento uterino.

Esta tipo de hernia es notable por su apariencia. Causa un bulto o protuberancia a lo largo del área púbica o de la ingle, que puede aumentar de tamaño cuando la persona se pone de pie o tose. Muchas personas no buscan tratamiento para la hernia inguinal porque puede ser pequeña o no causar molestias. Sin embargo, un tratamiento médico oportuno puede ayudar a evitar una mayor protuberancia y malestar.

Tipos de hernia inguinal

Hernia inguinal indirecta

Este es el tipo más común. A menudo ocurre en partos prematuros, antes que el canal inguinal se desarrolle por completo. También puede ser por un defecto de la pared abdominal congénito o se presenta en el momento del nacimiento. Sin embargo, puede ocurrir en cualquier momento de la vida, siendo más común en hombres.

Hernia inguinal directa

Esta ocurre con mayor frecuencia en adultos. Se cree que se debe al debilitamiento en los músculos durante la edad adulta. De acuerdo con el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y del Riñón (NIDDK, por sus siglas en inglés), este tipo de hernia es más prevalente en varones y se desarrolla con el tiempo.

Cabe mencionar que la hernia inguinal también se puede estrangular. Esto pasa cuando el tejido se atasca en la ingle y no puede regresar a su posición. Como lo hemos mencionados en artículos anteriores, las hernias estranguladas son afecciones médicas más graves que restringen el flujo sanguíneo al intestino delgado. Estas ponen en peligro la vida y requieren atención médica de emergencia.

tipos de hernias

Causas de una hernia inguinal

En la mayoría de los casos, una hernia inguinal ocurre cuando una abertura en la pared muscular no se cierra como debería antes del nacimiento. Esto deja un área débil en el músculo del vientre. Entonces, la presión sobre esa área hace que el tejido se empuje y sobresalga. Puede ocurrir poco después del nacimiento o mucho más tarde en la vida.

No hay una sola causa para este tipo de hernia, sin embargo, se cree que los músculos abdominales e inguinales son los principales contribuyentes. Además, la presión adicional en esta área del cuerpo puede causar una hernia. Existen una serie de factores de riesgo que aumentan las posibilidades de padecer esta afección:

  • Son hereditarias
  • Historial personal con hernias
  • Ser hombre
  • Nacimiento prematuro
  • Tener sobrepeso u obesidad
  • Embarazo
  • Fibrosis quística
  • Tos crónica
  • Estreñimiento frecuente
  • Estar de pie por largos periodos de tiempo

Síntomas de una hernia inguinal

Una hernia inguinal aparece como un pequeño bulto, rara vez, en ambas ingles. Comúnmente, en el área justo por encima de la ingle entre la parte inferior del abdomen y el músculo. El bulto puede aumentar de tamaño con el tiempo y generalmente desaparece al acostarse.

Bulto en la ingle o escroto: este abultamiento aparece gradualmente durante varias semanas o meses. También puede formarse repentinamente después de haber levantado pesas, toser, doblarse, esforzarse o reírse.

Incomodidad o dolor en la ingle: estos síntomas pueden empeorar al inclinarse o levantarse. Aunque se suele sentir dolor o incomodidad en el escroto, muchas hernias no causan ningún dolor.

Se puede sentir dolor repentino, náuseas y vómitos si se convierte en una hernia estrangulada.

Otros síntomas de una hernia incluyen:

Pesadez, hinchazón y sensación de ardor en el área de la hernia, el escroto o la parte interna del muslo. Los hombres pueden tener un escroto hinchado y las mujeres pueden tener un bulto en los labios que rodean la vagina.

cicatriz de cirugía para remover una hernia inguinal

Diagnóstico de la hernia inguinal

El médico prescribe o solicita diferentes pruebas y exámenes clínicos para diagnosticar una hernia inguinal y sus complicaciones posibles. De esta manera, podrá indicar el mejor tratamiento. Entre los estudios y pruebas que puede solicitar se encuentran:

Historial médico personal familiar

El especialista toma un historial médico personal y familiar para ayudarse a diagnosticar una hernia inguinal. A menudo los síntomas que describa el paciente serán signos de una hernia inguinal.

Examen físico

Un examen físico ayuda a diagnosticar una hernia inguinal. Durante el examen, el médico examina el cuerpo del paciente y su reacción a diversas actividades. Como ejemplo, el médico indica al paciente que tosa o se esfuerce estando de pie para sentir un bulto causado por la hernia cuando se mueve hacia la ingle o el escroto. Viendo esto, intentará masajear suavemente la hernia a su posición adecuada en el abdomen.

Pruebas de imagen

Generalmente, un médico no usa pruebas de imagen para diagnosticar una hernia inguinal. Esto a menos que esté tratando de diagnosticar el estrangulamiento de la hernia o no la perciba durante el examen físico. La pruebas se requieren especialmente en pacientes que tienen sobrepeso. En otros casos, puede solicitarlo si es que no está claro si la hernia u otra afección está causando la hinchazón u otros síntomas.

Al haber tomado las imágenes, un radiólogo interpretará las imágenes. Por lo general, un paciente no necesita anestesia para realizar cualquiera de las siguientes:

  • Rayos X abdominal
  • Tomografía computarizada
  • Ultrasonido abdominal

Tratamiento de una hernia inguinal

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La cirugía es el único tratamiento para prevenir el estrangulamiento y reparar una hernia inguinal. Los médicos recomiendan el procedimiento para la mayoría de las personas con una hernia inguinal, especialmente para aquellas con síntomas. Diversas investigaciones sugieren que los hombres con hernias que presentan pocos o ningún síntoma pueden retrasar la cirugía hasta que estos aumenten.

Sin embargo, si se retrasa la cirugía, se deben vigilar los síntomas y consultar a un médico con regularidad. Generalmente, se recomienda cirugía para bebés y niños para evitar un estrangulamiento de hernia. De igual manera, este procedimiento es urgente e inmediatamente necesario para hernias estranguladas.

El tiempo de recuperación varía según el tamaño de la hernia, la técnica empleada, así como la edad y salud general de la persona. A esta cirugía también se le conoce como herniorrafía y existen dos tipos de procedimientos.

ilustración de una hernia inguinal

Cirugía de reparación de hernias inguinales

La cirugía de hernia también se llama herniorrafía. Los dos tipos principales de cirugía para hernias son:

Reparación abierta

Por lo general, el personal médico suministra anestesia local en el abdomen con sedación. Algunos pacientes pueden ser sedados con bloqueo espinal, la cual se aplica por medio de una inyección alrededor de los nervios de la columna vertebral. Esto hace que el cuerpo adormezca desde la cintura hacia abajo. Es probable que otros médicos prefieran anestesia general.

El cirujano hace una incisión en la ingle, mueve la hernia hacia el abdomen y refuerza la pared abdominal suturando. Es posible que también se refuerce el área con una malla sintética, a esto se le conoce como hernioplastía.

Reparación laparoscópica

El cirujano realiza la reparación bajo anestesia general. Se llevan a cabo pequeñas incisiones de media pulgada en la parte inferior del abdomen y procede a instertar un laparoscopio (un tubo delgado con una pequeña cámara conectada). La cámara envía una imagen ampliada desde el interior del cuerpo a un monitor, permitiéndole al cirujano ver de cerca la hernia y tejido circundante. Apoyándose con estas herramientas, se repara la hernia con malla sintética.

Las personas que se someten a este tipo de reparación generalmente experimentan un tiempo de recuperación más corto. Sin embargo, el médico puede determinar cuál de las dos es la mejor opción, si reparación abierta o laparoscópica. Esta última no es la mejor opción si la hernia es grande o si el paciente ha tenido una cirugía pélvica previa.

Complicaciones y sugerencias de la reparación

La mayoría de los adultos experimentan molestias después de una reparación, por lo que requieren medicamentos para el dolor. Cosas como actividad intensa o levantamiento de objetos pesados quedan restringidos en su totalidad por cierto tiempo. Asimismo, el paciente debe discutir cuándo puede regresar a trabajar de manera segura. En el caso de bebés y niños, también experimentan cierta incomodidad, pero retoman sus actividades normales al cabo de unos días.

La cirugía para reparar una hernia inguinal es segura y las complicaciones son poco comunes. El paciente debe contactar a su médico si aparece alguno de los siguientes síntomas:

  • Enrojecimiento alrededor de la incisión
  • Líquido drenando de la incisión
  • Sangrado de la incisión
  • Dolor que no se alivia con medicamentos o empeora de repente

Las posibles complicaciones a largo plazo incluyen:

  • Dolor prolongado en la ingle
  • Recurrencia de la hernia, requiriendo segunda cirugía
  • Daño a los nervios cerca de la hernia

Prevención

mujer con herniaEn la mayoría de los casos, una hernia inguinal no puede prevenirse, especialmente en bebés y niños. Los adultos pueden ser capaces de evitar algunas hernias o prevenir que sean recurrentes. Algunos de estos consejos para prevenir una hernia inguinal son:

Evitar el sobrepeso: esto crea una mayor presión abdominal e incrementa el riesgo de desarrollar una hernia. Es recomendable mantenerse en un peso saludable mediante dieta y ejercicio.

Evitar la perder peso de forma rápida: los programas dietéticos para perder peso son faltos de proteína y vitaminas. Éstas son necesarias para tener fuerza muscular, especialmente porque pueden causar debilidad en el músculo del abdomen.

Dejar de fumar: la tos crónica por fumar incrementa el riesgo de causar una hernia.

Evitar el estreñimiento y el esfuerzo durante los movimientos intestinales y la micción (orina). El esfuerzo provoca que la presión dentro del abdomen aumente.

Usar buena mecánica corporal cuando se levante objetos pesados. Se debe levantar con las piernas, no con la espalda.

Alimentación

Investigadores no han encontrado que la alimentación, la dieta y nutrición jueguen un rol para causar una hernia inguinal. Una persona que tenga una hernia inguinal puede ser capaz de evitar síntomas comiendo alimentos ricos en fibra. Frutas frescas, vegetales y muchos granos son ricos en fibra y pueden ayudar a prevenir estreñimiento.

Fuentes

Sarr, M. (2014). Inguinal Hernia. 2017, de National Institue of Diabetes and Digestive and Kidney Disease Sitio web: https://www.niddk.nih.gov/health-information/digestive-diseases/inguinal-hernia

Moore, K. (2015). Inguinal Hernia. 2017, de Healthline Sitio web: https://www.healthline.com/health/inguinal-hernia#overview1

Healthwise Staff. (2014). Inguinal Hernia. 2017, de WebMD Sitio web: https://www.webmd.com/digestive-disorders/tc/inguinal-hernia-credits

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